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domingo, 3 de agosto de 2014

Diez Consejos para Ahorrar Fácilmente en Maquillaje y Cosmética




Aquí estoy de nuevo, chicas, y esta vez con una serie de consejos para ahorrar un poco en maquillaje y cosmética. A las que nos gusta tanto este mundillo nos resulta difícil contenernos ante esos productos con un packaging tan bonito y sugerente, con olores embriagadores y, en ocasiones, con muy buena fama. Sin embargo, nuestro bolsillo no siempre puede satisfacer todas nuestras "necesidades" de la lista de deseos o "wishlist", y no nos queda más remedio que apretarnos un poco el cinturón. Ahí van algunos consejos para que nos resulte más fácil:




1.- Organiza tu maquillaje.

Lo creamos o no, tener todos nuestros productos de maquillaje y cosmética desordenados e incluso en lugares apartados puede hacer que nos olvidemos de ellos más fácilmente que si los ordenamos bien, pues ésto hará que los tengamos a la vista y recordemos que debemos darles uso antes de que caduquen o sacarles más partido antes de comprar otro producto igual o similar. AQUÍ os muestro cómo he organizado yo mi pequeña colección.



2.- Recorta.

Algunos productos, especialmente las cremas que vienen en envases de plástico, hacen que rescatar los últimos restos de producto sea bastante difícil. Podemos solucionarlo cortando el bote por la mitad o simplemente poniéndolo boca abajo. Así evitaremos el despilfarro y le sacaremos el máximo partido a los cosméticos que más solemos utilizar.




3.- Haz una lista.

A veces, hacer una lista de los productos que nos gustaría tener puede resultar muy útil. Podemos escribir una lista de los cosméticos que nos gustaría tener a largo plazo -suelen ser los más caros, pero también los más deseados- y otra un poco más realista en la que incluiremos aquéllos que realmente necesitemos o que podamos conseguir en un menor periodo de tiempo por ser más económicos. Aquí os dejo mi "wishlist". 



4.- Termina productos.

Muchas veces nos entra el "ansia viva" y empezamos varios productos a la vez que realizan la misma función. Así, podremos encontrarnos con quince máscaras de pestañas, diez cremas hidratantes corporales y un sinfín de bases de maquillaje. Existen productos como los labiales y los esmaltes de uñas que podemos usarlos simultaneamente por ofrecer una amplia gama de colorido. No todos los días nos puede apetecer llevar los labios o las uñas del mismo color que de costumbre. Sin embargo, existen otros productos, como los que he nombrado, a los que deberíamos darles cierta exclusividad, no sólo por economía, sino también porque corremos el riesgo de que se caduquen antes de tiempo si no les damos uso. Aunque cueste un poco, intenta acabar los productos que tengas abiertos y espera hasta entonces para reponerlos.



5.- Sé realista.

Este punto está muy relacionado con el anterior. A la hora de entrar en una tienda de cosméticos o en la perfumería de nuestro supermercado, parece que los expositores repletos de maquillaje, perfumes y cremas nos tientan demasiado. Pero si nuestro bolsillo no está en su mejor momento, tenemos que ser realistas. Por muy bien que huela esa crema o por muy pigmentada que sea esa sombra, si tenemos nuestro tocador repleto de cientos de ellos no es conveniente que consumamos "por consumir". Aunque nos cueste un poco resistir la tentación, a veces es mejor contenerse y ahorrar para comprar productos que necesitaremos en el futuro o incluso de mayor precio y, por qué no, mejor calidad.



6.- Internet es la clave.

Apúntate a sorteos de productos en blogs, páginas de Facebook, Instagram y demás redes sociales. Sé que es un poco pesado apuntarte una y otra vez y que no te toque nada, pero quién sabe si el día menos pensado seas la ganadora y puedas hacerte con una pequeña colección de productos que no te podías permitir. Estate atenta, comparte y participa. No sólo podrás ganar, sino que también podrás conocer a gente encantadora y compartir con ellos tu afición por el maquillaje y la cosmética.



7.- Depota ciertos productos.

Algunos envases están hechos para que se derrame una gran cantidad de producto, especialmente los que contienen líquidos o cremas muy fluídas. De esta forma, se acabará antes y tendremos que reponerlo con más frecuencia. A mí me pasa esto con el bote rosa del quitaesmalte. Por eso, he comprado en un bazar chino unos botecitos de plástico con una pequeña boquilla que permite racionar muy bien el producto para evitar pérdidas innecesarias. Son muy económicos, y nos ayudarán a evitar este problema. Lo mismo ocurre con los productos capilares o las aguas de colonia, por ejemplo.

Este consejo también es aplicable a aquellos productos en polvo que se nos rompan -polvos matificantes prensados, sombras, coloretes...- No los tires; tritúralos, mézclalos con alcohol y prénsalos en su recipiente con ayuda de un pañuelo y un objeto para hacer peso.




8.- Infórmate.

En la red existen cientos de blogs y videoblogs de belleza que ofrecen reseñas de infinidad de productos. Lee las opiniones que sus autoras dan, observa sus vídeos, compara e infórmate muy bien antes de comprar un producto que no sabes muy bien si te va a funcionar. Obviamente, cada persona es distinta y lo que a una le va bien, para otra puede ser un desastre. Sin embargo, normalmente ocurre que cuando la opinión general es común, nos resulta más fácil decantarnos por comprarlo o no. A mí me pasó eso con la crema Hydra-Adapt de Garnier. Leí tan malas críticas que no me animé a comprarla, y me alegro por ello. 

Además, gracias a los videotutoriales aprenderás a maquillarte y peinarte tú misma, lo que supondrá un gran ahorro en maquillaje y peluquería, sobre todo en las grandes ocasiones si adquieres cierta destreza.

AQUÍ  puedes ver mi selección de vloggers o youtubers españolas, y AQUÍ, las reseñas de maquillaje y cosmética de este blog. Espero que te resulten de ayuda :)



9.- Busca en tu despensa.

Cuando el dinero del mes realmente no da para más, tenemos que acudir a los remedios de toda la vida para cuidarnos un poco. Hazte un exfoliante labial con miel y azúcar, otro facial con sal, un yogur y zumo de limón, una mascarilla capilar con aceite de oliva y una crema corporal con aloe vera. Además de ayudar a tu bolsillo, notarás la gran diferencia entre utilizar productos químicos y recurrir a los naturales.



10.- Sé versátil.

En ocasiones, podemos darle a un producto más usos de los que imaginamos. Con una sombra nude podemos recrear cientos de looks diferentes, más sencillos o más llamativos. También podemos usar nuestro labial como colorete en crema, o incluso aplicar un poco de colorete como sombra de ojos, y a su vez, las sombras más claras pueden ser utilizadas como iluminador. También existen productos multiuso, como el gel de aloe vera o el aceite de almendras dulces, apto para hidratas casi cualquier zona del cuerpo, incluso las puntas del pelo. Échale un poco de imaginación, y verás como con pocos productos puedes salir de más de un apuro.



Y hasta aquí llegan estos trucos para ahorrar un poco y que estar más guapas no nos suponga un gran esfuerzo económico. Como siempre digo, en ciertas ocasiones no está mal darse un capricho y comprar ese producto al que le teníamos echado el ojo desde hace tanto tiempo... pero a veces no nos queda más remedio que ser realistas y apañarnos con lo que tenemos ;)

Nos vemos en Twitter (@violetandlemon) y en Instagram (@ellie_lemonade).

¡Hasta la próxima entrada!


Ellie.



sábado, 10 de mayo de 2014

Los beneficios de la miel, el propóleo y la jalea real

La verdad es que la cosmética natural es un campo muy diverso que ofrece múltiples ventajas. Hasta hace relativamente poco tiempo no era muy aficionada a este tipo de productos, pero tras haber probado algunos de ellos, debo decir que me han sorprendido para bien por muchos motivos, principalmente por su economía, su accesibilidad y sus buenos resultados.
Dentro de estos productos, he descubierto la gama de los derivados del propóleo y la jalea real. En un principio, comencé a investigarlos por los problemas de acné que tengo. Aunque no se trata de un acné profundo, sí es cierto que tengo varias marcas en la piel del rostro nada favorecedoras. El propóleo es una sustancia que obtienen las abejas de las yemas de los árboles para construir sus paneles y sellar pequeños huecos, y es conocida sobre todo por sus propiedades regeneradoras. Los productos que he utilizado son los siguientes:



1.- Cápsulas de propóleo de Deliplús.

 Una amiga me recomendó comenzar a ingerir las cápsulas de propóleo e Deliplús (Mercadona). Vienen en paquetitos de 12 unidades, y su precio es de 4,95 euros aproximadamente. Las cápsulas se ingieren diariamente en ayunas, disueltas en agua o en cualquier otro fluido. Su sabor es un tanto extraño al principio, pero con el tiempo uno se habitúa a su dulzor. También se pueden echar en el café del desayuno o en un zumo, por ejemplo. Se supone que la ingesta de este producto reduce considerablemente la aparición del acné con una toma prolongada, pero lo cierto es que yo no noté grandes efectos. Si bien mi piel estaba algo más libre de acné, con marcas menos pronunciadas, lo cierto es que la mejoría no fue precisamente notable. Además, considero que para los bolsillos más desfavorecidos, como los de los estudiantes, 5 euros por 12 cápsulas no sale rentable. Sinceramente, compraría un producto más eficaz y duradero, aunque fuera algo más caro.

Sí es cierto que gracias a este producto me noté más enérgica, con más vitalidad, pero mi apetito aumentó considerablemente, y eso puede llegar a ser un problema cuando hay chocolate de por medio. Lo dicho, no está mal, pero me saldría más rentable invertir en un producto más eficaz.



2.- Jabón de propóleo.

Sin duda, el jabón de propóleo es uno de los grandes descubrimientos cosméticos que he hecho últimamente. Se trata de una pastilla de jabón normal y corriente, como las de toda la vida, cuyo precio ronda los tres euros. Lo podéis encontrar en cualquier herbolario o parafarmacia, incluso en la sección de perfumería de algunos grandes establecimientos. Este jabón limpia los poros y reduce el exceso de grasa. Además, no tiene nada que envidiarle a un limpiador mucho más caro, pues nutre la piel en profundidad y favorece la regeneración cutánea, lo que es muy beneficioso para la curación de granitos y marcas en la piel.

Sí es cierto que al ser mi piel mixta, me la reseca un poco después de su aplicación, pero no es nada que no se solucione utilizando tónico y una buena crema posteriormente.

Seguramente repetiré con este producto cuando se acabe, que debe de ser dentro de mucho, pues lo compré en febrero-marzo, y la pastilla apenas ha mermado a pesar de haberla utilizado diariamente, por la mañana y por la noche.




3.- Jalea Real.

Uno de los inconvenientes que me he encontrado con la llegada de la primavera es la temida astenia: a todas horas estás cansada, no tienes fuerzas ni para realizar las actividades más cotidianas, y ni siquiera durmiendo consigues que tu cansancio cese. Para cualquier persona este problema es bastante molesto, pero para un estudiante en época de exámenes, aún más. Cansada de complementos vitamínicos de farmacia, pregunté en un herbolario por algún remedio que me pudiera ayudar, y me recomendaron la jalea real. La verdad es que fueron varias las personas las que me habían hablado de ella con anterioridad, pero no me decidí a probarlo. La chica del herbolario me mostró un botecito de 30 gramos, que habría de conservarse en la nevera. Su precio era de unos diez-doce euros. Me recomendó ingerir unos dos mililitros diarios en ayunas, con una cucharita minúscula que venía con el bote. Me asombró la poca cantidad que era necesaria para aguantar todo un día, pero ella me aseguró que era más que suficiente y que a la larga notaría los resultados.


Esto ocurrió el 11 de abril. Ha pasado casi un mes, y debo decir que la dependienta tenía razón. Los primeros días no notaba ningún resultado, y comencé a sentirme mal por haber tirado el dinero y, sobre todo, por no haber encontrado una solución para mi cansancio, que cada vez era más extenuante. Sin embargo, con el tiempo comencé a notar mejoría. Ya no estaba tan cansada, y además, la ingesta del producto junto con la utilización del jabón de propóleo ha mejorado mi piel, aunque aún queda un largo trabajo por haber, pues conservo mis habituales marcas y me siguen apareciendo granitos con cierta frecuencia. Lo recomiendo altamente. 

La miel

La miel es uno de los productos más básicos que podemos encontrar en nuestra despensa, pero en ocasiones se convierte en uno de los grandes olvidados. La miel no sólo es un edulcorante natural, sino que además puede mejorar nuestro tránsito intestinal y aportarnos más energía diariamente. Digamos que esuna alternativa más económica a la jalea real, aunque sus efectos no son tan buenos como con el otro producto, claro está. Además, la miel tiene propiedades antisépticas. Es muy bueno tomar una cucharadita para reducir la tos, o hacer un preparado con dos cucharadas, zumo de limón y agua caliente cuando estamos resfriados para suavizar la garganta y descongestionarnos. Tomada con leche antes de ir a dormir, hará que conciliemos el sueño más rápida y profundamente, y además reduce el colesterol. No dudes en añadir una cucharadita a cualquier postre, o un yogur con frutos secos, al café...
Además, la miel es un producto altamente hidratante y nutritivo para la elaboración de productos de cosmética como mascarillas y cremas. Unas gotitas aplicadas sobre nuestros labios, previamente exfoliados, curarán las grietas que tengamos y prevendrán la aparición de pielecitas. Mezclada con aceite de almendras, obtendrás una mascarilla facial bastante nutritiva, y con avena la exfoliarás al mismo tiempo.



No dudes en beneficiarte de todos los recursos que la naturaleza sabiamente pone a tu alcance ;)

¡Nos vemos en la siguiente entrada!

Un beso enorme.



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